DISFUNCIÓN DE LA ATM (ARTICULACIÓN TEMPORO-MANDIBULAR) Y SU TRATAMIENTO

La patología de la articulación temporomandibular (ATM) presenta una elevada prevalencia (20-40% de la población).

Existen muchas clasificaciones pero básicamente podemos dividirlas en dos: las puramente musculares o miofasciales y las intrínsecas de la propia articulación.
El síndrome más frecuente es el intrínseco de la propia articulación (síndrome de disfunción de la ATM [SDTM]).
Un factor predisponente muy importante es el estrés.
En la historia clínica debe darse una importancia especial al síntoma que motiva la consulta. Los síntomas fundamentales son: dolor, chasquido y limitación a la apertura bucal.
El manejo de la patología de la ATM debe ser gestionado de forma multidisciplinar.
Se debe derivar al odontólogo de Atención Primaria a todo paciente que presente historial de dolor, chasquidos, bloqueos y/o desgastes importantes de los dientes.
La prueba complementaria habitual es la ortopantomografía y la de elección, la resonancia magnética (RM).
El tratamiento conservador es eficaz en el 90% de los casos.

 

 

PREVALENCIA E IMPORTANCIA

Se calcula que entre un 40-75% de la población presenta o ha presentado algún signo de disfunción de la ATM. Encuestas realizadas dan una presencia de ruidos en la ATM en un 50% de la población. No obstante, la mayoría no consultan o buscan atención médica porque los signos o síntomas no les afectan la calidad de vida diaria.

Los que buscan asistencia presentan como síntoma principal el dolor orofacial. De hecho el origen principal del dolor orofacial es la presencia de una disfunción de la ATM.

Afecta más a mujeres que a hombres, en una proporción 3:1 hasta 9:1 según los autores. En cuanto a la edad, es más frecuente entre los 15 y 45 años. La incidencia es mínima en la edad infantil.

Como factores de riesgo encontramos el apretamiento o rechinamiento dentario, las prótesis que no encajan bien, el estrés y la artritis.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR PATOLOGÍA DE LA ATM?

Se entiende como patología de la ATM aquellas entidades nosológicas orgánicas o funcionales que afectan al sistema de relación craneomandibular. Engloban un gran número de trastornos, no sólo de origen traumático, neoplásico, autoinmunitario, infeccioso sino también los derivados de las alteraciones disfuncionales de su estructura interna tanto muscular como articular.

De todos ellos, el más frecuente es el llamado «síndrome de disfunción temporomandibular», en el que se produce una anormal relación entre el disco articular respecto del cóndilo, la fosa y la eminencia de la ATM.

Existen otras patologías también muy frecuentes, como el bruxismo y el síndrome miofascial, que aunque no se pueden considerar como patologías propias de la ATM, sí pueden derivar en ella y presentan como factores asociados el estrés y espasmo muscular.

CLASIFICACIÓN DE LOS PROBLEMAS DE LA ATM

Existen múltiples clasificaciones de la patología de la ATM.

Teniendo en cuenta las múltiples clasificaciones existentes y basándonos en criterios prácticos, los problemas temporomandibulares los podemos clasificar en:

  1. Desórdenes musculares o miopatías temporomandibulares: los cuadros más frecuentes son el síndrome miofascial y el bruxismo.
  2. Desórdenes articulares o artropatías temporomandibulares: son los cuadros intrínsecos de la propia ATM (luxaciones, desplazamientos discales, bloqueos, etc.).

ETIOPATOGENIA Y MECANISMOS DE PRODUCCIÓN

El manejo de la patología de la ATM debe ser gestionado de forma multidisciplinar, pudiendo intervenir médicos de familia, odontólogos, médicos estomatólogos, cirujanos maxilofaciales, fisioterapeutas, psicólogos e, incluso, unidades del dolor.

El origen de este síndrome es multifactorial y produce alteraciones en la cinética articular que dan lugar a una serie de signos y síntomas característicos.

Entre los factores etiológicos clásicamente involucrados, se distinguen los siguientes:
• Predisponentes (estrés, ansiedad, artritis, bruxismo, trastornos del desarrollo).
• Iniciadores y perpetuadores (traumatismos, sobrecarga funcional, laxitud articular, osteoartritis degenerativa, espasmo muscular masticatorio, aumento de la fricción).

1. ¿Tiene dolor de cabeza, sienes, cara y oídos?
2. ¿Tiene dolor al abrir la boca o masticar alimento?
3. ¿Tiene crujidos o ruidos al abrir la boca o masticar alimentos?
4. ¿Tiene dificultad para abrir mucho la boca?
5. ¿Se le atasca o bloquea la mandíbula en alguna ocasión?

Hábitos:
-Rechina o aprieta los dientes de día o de noches
-Muerde las uñas o mastica chicle con frecuencia
-Come de un solo lado
-Ronca o tiene apneas del sueño
Toma algún medicamente, café, tabaco, alcohol

¿QUÉ ES EL BRUXISMO?

Se considera que el bruxismo es un movimiento oral parafuncional liberador de tensión emocional (de ahí la importancia del estrés), con apretamiento o rechinamiento dentario fuera de los movimientos fisiológicos masticatorios o de deglución.

En cuanto a la etiopatogenia, el bruxismo es considerado una condición multifactorial de variables anatómicas, fisiológicas y psicológicas. Las raíces del problema se pueden sintetizar en los siguientes puntos:

  • Genética y personalidad.
  • Alteraciones del sistema nervioso central (SNC).
  • Trastornos del sueño.
  • Estrés.
  • Oclusión.

 

¿CÓMO RECONOCER EL BRUXISMO? CRITERIOS DIAGNÓSTICOS

Criterios presuntivos (revelados por el paciente o familiar):

o Dolor, tensión o rigidez muscular masticatoria por la tarde o al despertar por la mañana.
o Autoconocimiento de rechinado o apretamiento dental.
o Rechinado dental nocturno confirmado por un familiar.

Criterios de confirmación (objetivables):

o Hipertrofia maseterina/temporal.
o Sensibilidad muscular aumentada a la exploración manual.
o Facetas de desgaste dentarias.

¿QUÉ SÍNTOMAS O SIGNOS INDICAN PATOLOGÍA GRAVE?

  • Dolor intenso o persistente que no cede tras el tratamiento conservador.
  • Presencia de chasquidos o ruidos articulares en fase avanzada de la apertura bucal y que son progresivos o acompañados de dolor.
  • Historia de bloqueos articulares repetidos con o sin ruidos.
  • Desviación importante a la apertura bucal acompañada de dolor y/o bloqueos.
  • Presencia de importantes facetas de desgaste en piezas dentarias.

 

1. Evitar situaciones de estrés
2. Evitar malos hábitos: morderse las uñas u objetos, mascas chicle, exceso de café, alcohol y té
3.Alimentación blanda
4.No apretar los dientes
5.Dormir cómodo y un mínimo de 8 horas
6.Realizar algún ejercicio físico diario
7. Practicar técnicas o ejercicios de relajación.
Secuencia de tratamiento de la patología de la ATM

NIVEL 3

Infiltración
Rehabilitación oclusal

NIVEl 2

Psicoterapia
Biofeedback
Férula
TENS
Fármacos

NIVEL 1

Cambiar hábitos
Contracción/ relajación
Calor/frío
Fisioterapia
Ajuste oclusal